L'Infinito 88 Charmant Rooms
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Entrada/Salida exprés
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Comida/Bebida
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Aire acondicionado
Ubicación
El hotel L'Infinito 88 Charmant Rooms Nápoles se encuentra en el distrito Plebiscito, cerca de lugares de ocio como el Observatorio astronómico de Capodimonte, a 2 km de distancia.
El hotel está a unos 11 minutos a pie del Castillo de San Telmo y a unos 5 minutos andando de la Universidad de Nápoles Parthenope. Este hotel está situado a unos 5 minutos a pie del Palacio Real de Nápoles, justo cerca de la estación de metro el Toledo. El Castillo del Huevo está a 1 km de distancia, mientras que la estación de tren el Montesanto está a unos 10 minutos andando de la propiedad. La parada de autobús la Piazza Trieste e Trento se encuentra a las puertas del bed and breakfast. El L'Infinito 88 Charmant Rooms en Nápoles está a 10 km del Aeropuerto Nápoles-Capodichino.
Las habitaciones del L'Infinito 88 Charmant Rooms no solo están equipadas con servicio de tetera/cafetera, TV de pantalla plana con canales vía satélite y climatizador, sino que también ofrecen bidé y también inodoro en los baños. Estas habitaciones, amuebladas con aparador y escritorio, tienen balcón y una zona de comedor.
El restaurante el Tortor House se encuentra junto a este establecimiento y sirve comida europea, a una distancia de tan solo 5 minutos a pie.
Reseña de un crítico de hotel
L'Infinito 88 Charmant Rooms en Nápoles ha sido un hallazgo realmente encantador durante mi reciente escapada. Situado en el vibrante y auténtico barrio español, la ubicación es perfecta para sumergirse en la vida napolitana, con numerosos restaurantes a pocos pasos y la famosa Piazza Plebiscito a la distancia de un agradable paseo. La atención personalizada de Anna fue sublime; siempre atenta a nuestras necesidades y dispuesta a recomendarnos los mejores lugares para cenar, creando un ambiente cálido y acogedor. El alojamiento es moderno y cómodo, con habitaciones equipadas con aire acondicionado y baño privado, siempre impecables. Además, disfrutar del desayuno buffet cada mañana, especialmente de los deliciosos cruasanes, es un verdadero placer. Si vuelvo a Nápoles, sin duda seleccionaré nuevamente L'Infinito 88; la experiencia vivida, entre la belleza arquitectónica y la hospitalidad del lugar, lo convierte en un destino que no se puede dejar pasar.